Nigel Sylvester continúa demostrando que entiende la cultura de las zapatillas de una forma totalmente distinta al resto. Para acompañar el inminente lanzamiento de su nueva alianza con Jordan Brand, el atleta de BMX orquestó una activación que paralizó las calles del centro de Nueva York.
La campaña "Brick After Brick" comenzó con una escena digna de una película: un automóvil real aplastado brutalmente por un inmenso bloque de concreto que lleva el logotipo de la colaboración.

Esta instalación urbana, desarrollada en conjunto con el artista visual Fridge, está cargada de simbolismo. Rodeada de cristales rotos, la obra representa el concepto "The Weight of Progress", ilustrando de manera literal el peso, la presión y los obstáculos que acompañan al camino hacia el éxito personal.

Todo el desarrollo visual conecta de maravilla con la estética de su universo "Bike Air" que viene construyendo hace años.
Pero la genialidad de la campaña radica en su capacidad para trasladar el impacto físico al mundo digital. Los transeúntes que se acercan a la obra pueden escanear un código QR oculto en la instalación, el cual los dirige a un juego para celulares inspirado en el clásico Tetris.

Aquellos usuarios que logren posicionarse en lo más alto de los torneos semanales obtienen la posibilidad de comprar de forma anticipada las flamantes Air Jordan 4 Brick After Brick. Un cierre redondo para un lanzamiento impecable.